La evolucion no perdona.

Enero 2026

Durante más de tres décadas, el respaldo en cinta magnética fue el pilar de la protección de datos en entornos corporativos. Mucho antes de que la sigla LTO existiera, el mercado estuvo poblado por múltiples tecnologías, cada una con sus virtudes, limitaciones y, finalmente, su fecha de caducidad.

En los años 80 y principios de los 90, DAT (Digital Audio Tape) se popularizó por su bajo costo y simplicidad, siendo adoptado masivamente en pequeños y medianos entornos. En paralelo, 8 mm Exabyte ofrecía mayor capacidad y mejor performance, posicionándose en entornos más exigentes. Ambas tecnologías marcaron una época, pero quedaron rápidamente limitadas por su escalabilidad y fiabilidad a largo plazo.

Durante los 90 aparecieron alternativas como Travan, SLR (Scalable Linear Recording) y MLR, con mejoras incrementales, pero sin resolver problemas estructurales como la durabilidad del medio, la velocidad sostenida o la interoperabilidad entre fabricantes. Estas tecnologías comenzaron a mostrar signos claros de agotamiento hacia finales de esa década.

Un escalón superior lo representaron DLT (Digital Linear Tape) y luego Super DLT, impulsadas principalmente por Quantum. DLT dominó gran parte del mercado corporativo de gama media y alta durante la segunda mitad de los 90 y los primeros años del 2000, destacándose por su robustez mecánica y confiabilidad. Sin embargo, su evolución quedó atada a un único fabricante, lo que limitó su adopción futura.

El punto de quiebre llegó alrededor del año 2000, con la introducción de LTO (Linear Tape-Open), un estándar abierto desarrollado conjuntamente por HP, IBM y Seagate. A partir de LTO-1, el mercado comenzó un proceso de migración progresiva pero irreversible.

Entre 2003 y 2006, LTO desplazó definitivamente a DAT, 8 mm, Travan, SLR, MLR y DLT/Super DLT. La combinación de mayor capacidad, mejor velocidad, roadmap público de evolución, interoperabilidad entre fabricantes y costos decrecientes terminó de barrer con las tecnologías propietarias.

Hoy, más de veinte años después, LTO no solo sobrevivió, sino que se consolidó como el estándar mundial del respaldo en cinta, vigente, escalable y con proyección futura clara. En un mercado donde muchas tecnologías quedaron en el camino, LTO logró lo que pocas: evolucionar sin romper compatibilidad y sostener la confianza del sector empresarial a lo largo del tiempo.



Fuentes y referencias:

  • Tape Storage: It’s a New Game with New Rules – Fujifilm / Horison
  • Evolution of Archival Storage – NASA
  • IBM Tape Library Guide – IBM Redbooks
  • Magnetic Tape Storage and Handling Guide – CLIR

Autor

  • Felix Palmieri Palmieri

    Technical Manager at Tecnostorage