Evolución del almacenamiento enterprise en disco.
Enero 2026
Durante muchos años, el almacenamiento empresarial estuvo dominado por arquitecturas simples y directas. En los comienzos, el DAS (Direct Attached Storage) fue la forma más común de almacenar datos: discos conectados directamente a un servidor, sin capas intermedias ni complejidades. Era fácil de entender, fácil de administrar y suficiente para volúmenes de datos relativamente pequeños.
Con el crecimiento de las aplicaciones y la necesidad de compartir datos entre múltiples servidores, aparecieron las SAN (Storage Area Networks) y las NAS, introduciendo conceptos como redes de almacenamiento dedicadas, controladoras especializadas, caché, multipathing y niveles avanzados de RAID. Estas arquitecturas marcaron un salto enorme en disponibilidad y performance, pero también trajeron mayor complejidad operativa.
Durante la década del 2000, las matrices de disco enterprise comenzaron a sofisticarse: doble controladora activa-activa, caché protegida por batería, snapshots, replicación síncrona y asíncrona, tiering automático y discos SAS de alta velocidad convivieron para ofrecer altos niveles de servicio. Sin embargo, estas soluciones eran costosas, rígidas y fuertemente dependientes del fabricante.
A partir de la década de 2010, el crecimiento exponencial de los datos y la virtualización impulsaron un cambio de paradigma. Apareció el Software Defined Storage (SDS), separando el hardware del software y permitiendo construir sistemas de almacenamiento sobre servidores estándar. Tecnologías como CEPH, vSAN y ZFS comenzaron a ofrecer funcionalidades históricamente reservadas a las grandes marcas, pero con mayor flexibilidad.
En paralelo, la llegada de SSD y luego NVMe transformó completamente el rendimiento del almacenamiento en disco. Latencias que antes se medían en milisegundos ((ms) = 10⁻³ s) pasaron a medirse en microsegundos ((µs) = 10⁻⁶ s), cambiando la forma en que las aplicaciones acceden a los datos y eliminando muchos cuellos de botella tradicionales.
Hoy, el escenario enterprise es claramente híbrido. Conviven matrices tradicionales, soluciones SDS, almacenamiento hiperconvergente y servicios en la nube. No existe una única arquitectura válida para todos los casos. La clave está en entender el perfil de carga, la criticidad de los datos, los requerimientos de disponibilidad y el presupuesto real del proyecto.
La evolución del almacenamiento en disco no fue una simple carrera tecnológica, sino una adaptación constante a nuevas demandas de negocio. Comprender ese recorrido permite tomar mejores decisiones: cuándo invertir en tecnología de punta, cuándo reutilizar infraestructura existente y cuándo rediseñar completamente una arquitectura que ya no responde a las necesidades actuales.
Fuentes y referencias:
- The Evolution of Enterprise Storage – Dell Technologies (PDF)
- Introduction to Storage Area Networks – IBM Redbooks (PDF)
- Enterprise Data Storage Overview – Global Electronics Council (PDF)

Autor
Felix Palmieri Palmieri
Technical Manager at Tecnostorage